Inmaculada habla con desgarrro.
Desgarro de sus dias de hambre.
Desgarro de sus mañanas de porqués.
Desgarro de su vida atada a una casa.
Una casa que ha de alimentar.
Una casa ignorada por los politicos.
Los politicos se cruzan con su desgarro y
lo maltratan.
Maltratan sus dias de hambre.
Pero su voz, voz del pueblo, ha estallado.
Inmaculada hará la revolución.
La revolución de las palabras
y nadie la callará.
¡ Qué hablen todas las Inmaculadas!
Para los que intentan que sus voces sean oidas.
Ana Maria Tapias García.
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