El destino juez y señor dictó sentencia:
" ha de morir", dijo.
Ella siempre en segundo lugar.
Ella siempre detrás de él.
Él que nunca fue condenado por la justicia.
Él que la maltrataba sin la condena de nadie.
Era una mujer, una mujer más.
Una mujer sola y abandonada a su destino: morir.
Morir en manos de su maltratador.
Morir en manos de su maltratador.
¡ Morir triste condena de la soledad!
La soledad del maltrato.
Ana Maria Tapias Garcia
Yo condeno el maltrato.
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