Trece lágrimas.
Trece disparos.
Disparos en la osbcuridad.
Oscuridad del pensamiento.
Las rosas nunca han de morir.
Las rosas han de permanecer congeladas en nuestra memoria.
Memoria de un pueblo con lágrimas en sus cunetas.
Lágrimas aún sin desenterrar.
Lágrimas adulteradas por el paso del tiempo.
El tiempo son ellas:
ellas nuestras rosas,
cuyos pétalos arrancaron sin preguntar.
Ellas nuestra memoria del dolor.
Ellas trece lágrimas.
Lágrimas congeladas.
Lágrimas sin resolver.
Ana Maria Tapias Garcia
Con toda mi admiración hacia todas las mujeres que sufrieron la derrota. Derrota de sus vidas. Nunca derrotaron sus ideas. Viven en la españa de hoy.
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