El hombre acecha a la mujer.
El hombre quiere hacer sufrir.
El hombre se esconde su miembro.
El hombre mira a su presa.
A la mujer se la paraliza el ánimo.
No puede caminar.
No puede pensar.
No es ella.
Es una mujer caída.
Una mujer violada.
Una mujer entregada a un abuso.
El abuso de la fuerza.
La fuerza cometida en unas manos que olvidan.
Manos que cortaría.
Manos que condenaria a cadena perpetua.
Las mujeres no deben sufrir más.
Las mujeres no son animales.
Las mujeres son personas.
Las mujeres no han de llorar.
Las mujeres no han de ser sacrificadas.
Las mujeres no son mariposas clavadas en alfileres.
Las mujeres son personas.
No al abuso.
No al acoso.
No a la violación.
Ana Maria Tapias Garcia.
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