María, te quiero a pesar de no conocerte.
No deberías ser una víctima,
sino una ciudadana con un corazón que ama.
Tu corazón ha sido trasplantado a otro cuerpo
que vive gracias a ti.
Nunca perdonaré a tu asesino.
Sé feliz en la memoria de los que envejezcas.
Hénar, te quiero no lo olvides.
Ana María Tapias Garcia.
No más muertes de mujeres.
Con todo mi cariño a Hénar, que nunca debió morir asesinada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario