Dictar leyes sin sentido acarrea violencia.
Las fuerzas de seguridad invanden las calles.
Su violencia acalla la protesta.
Manos ensangrentadas al lado de palabras sin sentido.
El duelo ha terminado.
Ha muerto la inteligencia.
Que nadie se asome a las ventanas.
Ha muerto la inteligencia.
Ana Maria Tapias Garcia
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