Cada vez
que escucho a un poeta recitar,
descubro
mi aliento
mi susurro
mi latido.
Cada vez
que quiero ser ese poeta,
mi voz
se quema
se difumina
se pierde
en el horizonte de unos versos
que se adhieren a mis lágrimas.
que se adhieren a mis lágrimas.
Cada vez
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©
Me gusta cada vez que lo leo.
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