Hay una tristeza
que no puedo perdonarme,
como hago con el resto
de las tristezas,
que han tomado mi alma
rota por el dolor
que nunca me abandona.
de las tristezas,
que han tomado mi alma
rota por el dolor
que nunca me abandona.
En mi ciudad
he de luchar
contra los que oprimen
a la mayoría,
he desenmascarar a quienes
benefician solo a sus amigos,
he de boicotear su cultura
impuesta
que margina al resto
que no vota como ellos.
No son más fuertes
ni más valientes,
sí son tiranos,
pero todos las dictaduras
acaban cayendo
en las sangre
en las lágrimas
de los oprimidos
Ana Tapias ( todos los derechos resrvados)©
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