Sumo mi hiriente soledad
a la del vacío.
Camino asida a su mano,
ya no creo en nada,
ya no busco a nadie.
Sorteó las palabras como si de
charcos se trataran,
anhelo un fugaz instante de felicidad
que hallo en un azorado
recuerdo.
Camino.
Ana Maria Tapias Garcia.
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