sábado, 21 de febrero de 2015

engaste de soledad

Sumo mi hiriente soledad
a la del vacío.
Camino asida a su mano,
ya no creo en nada,
ya no busco a nadie.
Sorteó las palabras como si de
charcos se trataran,
anhelo un fugaz instante de felicidad
que hallo en un azorado
recuerdo.
Camino.

Ana Maria Tapias Garcia.



No hay comentarios:

Publicar un comentario