El alma viajera de sentimientos ha de pararse
a reflexionar en una piedra, donde una voz diminuta
le aconsejará " Soñar".
El alma viajera de nostalgias ha de guarecerse
tras la llovía en un paraguas, donde una mano grande
le acariciará las pesadillas.
El alma viajera de ayer ha de metamorfosearse
para sobrevivir al mañana, donde un dios agnóstico
le perdonará.
Ana Maria Tapias Garcia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario