Hay paredes que rugen miedo.
Miedo a la vengazan del tiempo.
Miedo a perder su ego, ego del recuerdo.
Recuerdo pegado a huellas invisibles.
Huellas que siempre permanecen.
Huellas en blanco y negro.
El blanco y negro de la niebla de sus rostros.
Rostros que daban sentido a las paredes.
Hay que paredes que lloran en silencio.
Ana Maria Tapias Garcia.
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